Central Telefónica (115) 616 2222 anexo 4260
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
La Dirección General de Acuicultura continúa fortaleciendo el desarrollo sostenible del sector a través de reuniones técnicas con actores claves
18 febrero, 2025

Decisiones en la cadena: ¿Quién determina los ingredientes en los piensos de acuicultura?

Tres actores clave intervienen en la decisión: el fabricante de piensos, el productor piscícola y el consumidor, cada uno con su círculo de influencia

La acuicultura se encuentra en un momento excitante donde cada día conocemos nuevos resultados de investigaciones que abren un horizonte de esperanza sobre cómo mejorar la sostenibilidad de la actividad. La FAO calcula que para el año 2030 se deberá producir 140 millones de toneladas de pescado y marisco para seguir alimentando a la población mundial, lo que significa aumentar la actual producción en 30%.

Gracias a la investigación realizada en los últimos años hemos ido tomando conciencia de la importancia de dirigir los esfuerzos tanto hacia la recuperación de subproductos vegetales y animales, como a nuevas fuentes de proteínas y lípidos, a través de la producción de insectos o el cultivo de algas y microalgas.

En este proceso, los fabricantes de piensos juegan un papel fundamental, al estar en la vanguardia de la innovación, tienen la capacidad técnica y los conocimientos necesarios para desarrollar nuevas fórmulas que satisfagan los criterios nutricionales y sean económicamente viables.

Son ellos, los fabricantes de piensos son los verdaderos catalizadores de la ciencia y la innovación en acuicultura. Así, por ejemplo, cuando el coste y la disponibilidad de harina y aceite de pescado comenzó a afectar al futuro crecimiento de la acuicultura, fueron ellos los que a través de la innovación y la tecnología comenzaron a incorporar otros ingredientes vegetales terrestres como la soja o los guisantes.

Ahora, con la aparición de nuevas alternativas basadas en insectos, algas y microalgas, serán ellos los llamados a incorporarlos en las nuevas formulaciones buscando que los piensos sigan cumpliendo y mejorando las tasas de conversión alimenticia.

Estos esfuerzos, sin embargo, deben balancear la aceptación de los productores de peces, lo que puede complicar la adopción de innovaciones radicales. Los productores requieren productos que maximicen la eficiencia y la salud de los peces en diversos entornos de cultivo. Un ejemplo notable es la demanda de piensos enriquecidos con omega-3, que no solo mejoran la salud de los peces, sino que también aumentan el valor nutricional del pescado para los consumidores.

Los productores pensando en la aceptación por parte del consumidor, por tanto, tienen un interés directo en los ingredientes que afectan la productividad y la calidad del producto final.

Mientras, los consumidores, con una creciente conciencia sobre los temas de sostenibilidad y bienestar animal, son el factor más poderoso en la cadena de suministro de acuicultura. La actual tendencia es que estos pescados y mariscos no solo sean nutritivos y seguros, sino también producidos de manera responsable. Esta tendencia ha presionado a los productores de peces y fabricantes de piensos para que adopten prácticas más sostenibles y transparentes, incluyendo la trazabilidad de los ingredientes utilizados en los piensos.

En definitiva, aunque cada uno de estos tres actores tiene un peso específico en las decisiones finales de qué fuente de proteína es la que se va a utilizar, no es menos cierto que son los fabricantes con la tecnología y la capacidad de innovar los que finalmente pueden dar viabilidad a una materia prima determinada. Los productores de acuicultura están más dirigidos a satisfacer una determinada demanda del mercado a precios competitivos que, en buena medida, viene determinada por los deseos de los consumidores.

En todo este balance de fuerzas también intervienen las regulaciones y certificaciones que son las que garantizan que los piensos cumplan con los estándares específicos de sostenibilidad y seguridad alimentaria.

Fuente: MIS PECES